astronomia Los anillos de Saturno podrían ser los restos de una luna destruida llamada Crisálida.
Aunque Saturno lleva orbitando el Sol más de 4.000 millones de años, sus anillos parecen ser sorprendentemente jóvenes: entre 100 y 400 millones de años, es decir, se formaron cuando los dinosaurios ya existían en la Tierra. Una de las teorías más recientes, llamada "hipótesis Crisálida", propone que Saturno tuvo una luna adicional, aproximadamente del tamaño de su luna actual Mimas, que quedó desestabilizada por la atracción gravitatoria de Titán. Esa luna terminó acercándose cada vez más al planeta hasta ser destruida por las fuerzas de marea. Según las simulaciones, esta luna tenía un núcleo rocoso pesado envuelto en una gruesa capa de hielo; al ser destruida, el hielo se desprendió limpiamente del núcleo rocoso, explicando por qué los anillos actuales están compuestos por más del 95% de hielo de agua puro. La pérdida de esta luna también ayudaría a explicar otros misterios de Saturno, como su inusual inclinación axial de 26,7 grados.